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Aportación no dineraria a los efectos del régimen fiscal de las operaciones de reestructuración empresarial

31/01/2019 · Impostos.ad

Des de SolventAnd Assessoria queremos compartir la Consulta vinculante número 137-2018 del 16 de noviembre del 2018 emitida por la Administración tributaria andorrana en relación con la consideración de aportación no dineraria a los efectos del régimen fiscal de las operaciones de reestructuración empresarial.

El consultante es persona física con residencia fiscal andorrana, sujeto pasivo del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y que ostenta participaciones en el capital social de varias sociedades andorranas.

Manifiesta que, atendiendo a la reciente aprobación y publicación de la Ley de reorganización empresarial, se plantea la posibilidad de reorganizar su estructura patrimonial actual con la finalidad de conseguir una gestión más eficiente de su patrimonio financiero. Considera que las operaciones que plantea y que desea realizar se justifican con los motivos económicos y organizativos que se detallan a continuación:

  • Simplificación y profesionalización de la estructura patrimonial
  • Simplificación de futuras operaciones societarias
  • Ordenación de la futura sucesión del Consultante

El consultante solicita que la administración tributaria se pronuncie y aclare las implicaciones tributarias a nivel de tributación directa y indirecta que las operaciones que plantea puedan comportar. 

En primer lugar, la Administración tributaria manifiesta que, en relación con la cuestión de las aportaciones de participaciones que efectuará el consultante a una sociedad andorrana participada per él de forma directa anteriormente a la operación de reestructuración, la Lei 17/2017, del 20 de octubre, de régimen fiscal de las operaciones de reorganización empresarial, en el apartado 2.4.b, establece lo siguiente: “A los efectos de esta Ley, tiene la consideración de operación de aportación no dineraria de otros activos la operación por la cual: una persona física aporta una rama de actividad o uno o diversos elementos patrimoniales afectos al desarrollo de una actividad económica o acciones o participaciones en el capital social de entidades que representen una participación de al menos el 5% de su capital social a una entidad residente en el Principado de Andorra, y recibe a cambio valores representativos del capital social de la entidad beneficiaria de la aportación.” Atendiendo que el consultante aportará a una sociedad andorrana participaciones superiores al 5% de los fondos propios de cada una de las dos sociedades con entrega del contravalor en participaciones sociales, según la información facilitada se cumplen los requisitos para considerar la operación como una aportación no dineraria a los efectos de régimen fiscal de las operaciones de reorganización empresarial.

Por lo que respecta a la tributación que se pueda dar por el consultante derivada de las aportaciones no dinerarias, la Ley 17/2017, del 20 de octubre, en el artículo 3.1 dispone lo siguiente: “No se han de integrar en la base de tributación del IS, del IRPF o del IRNR las rentas que se pongan de manifiesto como consecuencia de las transmisiones de los elementos patrimoniales (...)  cuando el adquiriente sea una persona física residente fiscal en Andorra o una entidad residente fiscal en Andorra o si el adquiriente es una persona física no residente o una entidad no residente, siempre que los elementos patrimoniales transmitidos resulten afectados a un establecimiento permanente en Andorra de la persona física no residente o de la entidad no residente, o que los elementos patrimoniales transmitidos consistan en acciones o participaciones en el capital social de una entidad con residencia fiscal en Andorra. [...]” Por tanto, el consultante no tendrá de integrar en el impuesto sobre la renta de las personas físicas las rentas que se puedan derivar de estas aportaciones.

En cuanto a la valoración de las participaciones recibidas por el consultante como consecuencia de las aportaciones no dinerarias efectuadas a la sociedad, la misma Ley expresa lo siguiente: “Las acciones o participaciones recibidas por la persona física o la entidad transmitente (...) se valoran, a los efectos del impuesto sobre sociedades, el impuesto sobre la renta de las personas físicas o el impuesto sobre la renta de los no residentes fiscales, por el mismo valor fiscal que tenian en su patrimonio la rama o las ramas de actividad o los otros elementos patrimoniales aportados, excepto que se ejerza la opción de renuncia prevista en el apartado 2 del artículo 3.” Por tanto, las participaciones recibidas como consecuencia de las aportaciones no dinerarias conservaran el valor fiscal de las participaciones aportadas.

Por otro lado, la finalidad del régimen de reestructuración empresarial es procurar que la fiscalidad no suponga un impedimento para la ejecución de las operaciones de reorganización; así mismo, esta normativa pretende evitar también que el régimen fiscal que se prevee genere un incentivo para reestructuraciones que no tienen una justificación sólida des de la óptica económica o de negocio si no que están basadas en razones puramente fiscales.

Sobre esta condición, la referida Ley establece: “No obstante, el régimen fiscal previsto en esta Ley no es aplicable a las operaciones referidas en el artículo 2 que tengan como objectivo principal o como uno de sus objetivos principales el fraude o la evasión fiscal. El hecho que una operación no se realice por motivos económicos válidos (...) si no con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal, constituye una presunción que la operación tiene como objectivo principal o como uno de sus objectivos principales el fraude o la evasión fiscal. Las actuaciones de comprobación de la Administración tributaria que determinen la inaplicación total o parcial del régimen fiscal previsto en esta Ley (...) eliminaran exclusivamente los efectos de la ventaja fiscal conseguida indebídamente, sin perjuicio de la liquidación de los intereses moratorios que sean  procedentes y de la aplicación del régimen sancionador corresponente, si cabe.”

El consultante afirma que la operación se realiza con el objetivo de simplificar y profesionalizar la estructura patrimonial, simplificar futuras operaciones societarias y ordenar la futura sucesión. Teniendo en cuenta las razones expuestas por el consultante que justifican el fondo económico de las aportaciones no dinerarias, parece que las operaciones se realizarían por motivos económicos válidos a los efectos de la aplicación del régimen fiscal de las operaciones de reorganización empresarial. Esta respuesta de la administración tributaria se realiza sin tener en cuenta otras circunstancias no mencionadas por el consultante que podrían determinar que su finalidad es obtener un beneficio fiscal al margen de cualquier razón económica diferente.
 

 

 

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